«Padre Nuestro» – Partitura para niños

«Padre Nuestro» – Partitura para niños

Nuestra oración con mucha frecuencia es petición de ayuda en las necesidades. Y es incluso normal para el hombre, porque necesitamos ayuda, tenemos necesidad de los demás, tenemos necesidad de Dios. De este modo, es normal para nosotros pedir algo a Dios, buscar su ayuda. Debemos tener presente que la oración que el Señor nos enseñó, el «Padre nuestro», es una oración de petición, y con esta oración el Señor nos enseña las prioridades de nuestra oración, limpia y purifica nuestros deseos, y así limpia y purifica nuestro corazón. Ahora bien, aunque de por sí es normal que en la oración pidamos algo, no debería ser exclusivamente así. También hay motivo para agradecer y, si estamos un poco atentos, vemos que de Dios recibimos muchas cosas buenas: es tan bueno con nosotros que conviene, es necesario darle gracias. Y debe ser también oración de alabanza: si nuestro corazón está abierto, a pesar de todos los problemas, también vemos la belleza de su creación, la bondad que se manifiesta en su creación. Por lo tanto, no sólo debemos pedir, sino también alabar y dar gracias: sólo de este modo nuestra oración es completa.

Meditación del Santo Padre emérito Benedicto XVI

*  *  *

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

Amén.

*  *  *

«Padre Nuestro» – Partitura

Obtener partitura en tamaño real
«Padre Nuestro» - Karaoke

*  *  *

Recursos para «Primeros pasos con Jesús»

 

 

«Venid y vamos todos con flores a María» – Canción para niños

«Venid y vamos todos con flores a María» – Canción para niños

Estamos en primavera y está a punto de acabar el mes de mayo y yo aun me acuerdo de cuando iba al colegio, que era público, y lo celebrábamos con un acto tan peculiar que hoy en día ha quedado solo en el recuerdo, y era algo que podría denominar como: «Con flores a María».

En el pasillo del colegio, todos los meses de mayo nos ponían una imagen de la Virgen, y en clase, nuestro profesor, nos contaba que ese mes estaba dedicado a la Virgen, y se hacía una ofrenda de flores, es decir, podíamos llevar un ramo y ofrecérselas a ella.

Yo me iba para casa con la noticia: 

¡¡Mamá, mamá, tengo que llevar un ramo de flores al cole!!

Y claro está mi madre con su paciencia infinita, me traía un ramo del pueblo, con ese olor que embriagaba toda mi casa, aun recuerdo esas lilas, con ese aroma penetrante…

Creo recordar que era el viernes cuando se llevaban las flores, y ahí me tenéis a mí, con el ramo en la mano tieso para que no se me estropease, no dejaba que se acercara nadie tenía que llegar intacto al homenaje.

Nos ponían en fila e íbamos cantando todos hasta la imagen de la virgen, donde depositábamos las flores. Que orgullosa me sentía, con esa candidez de esos pocos años que tenía…

No recordaba muy bien cómo era la letra, pero lo he encontrado y estoy segura que a más de uno os suena:

Venid y vamos todos con flores a porfía,

con flores a María, que Madre nuestra es (bis).

De nuevo aquí nos tienes, purísima doncella,

más que la luna, bella, postrados a tus pies.

Venimos a ofrecerte las flores de este suelo,

con cuánto amor y anhelo, Señora, tú lo ves.

Por ellas te rogamos, si cándidas te placen,

las que en la gloria nacen, en cambio, tú nos des.

Testimonio en el blog ¿Naciste en los años 60?

*  *  *

 

«Venid y vamos todos con flores a María» – Versión coral

*  *  *

 «Venid y vamos todos con flores a María» – Partitura

con_flores_a_maria_partitura_1

con_flores_a_maria_partitura_2

*  *  *

 

«Venid y vamos todos con flores a María» – Letra y acordes

con_flores_a_mara_acordes

*  *  *

Recursos para «Primeros pasos con Jesús»

Confirmando nuestra fe en Jesucristo – Anexo de canciones extra para las sesiones

Confirmando nuestra fe en Jesucristo – Anexo de canciones extra para las sesiones

Con el silencio, el canto ocupa un lugar importante en vuestras oraciones comunitarias. (…) El canto es un apoyo y una expresión incomparable de la oración. Cantando a Cristo os abrís también al misterio de su esperanza. No tengáis miedo de preceder a la aurora para alabar a Dios. No seréis defraudados.

Queridos jóvenes amigos, Cristo no os saca del mundo. Os envía allí donde falta la luz para que la llevéis a los demás. Sí: todos estáis llamados a ser pequeñas luces para quienes os rodean. Con vuestra atención a una repartición más equitativa de los bienes de la tierra, con el compromiso por la justicia y por una nueva solidaridad humana, ayudaréis a cuantos os rodean a comprender mejor cómo el Evangelio nos conduce, al mismo tiempo, hacia Dios y hacia los demás. De este modo, con vuestra fe contribuís a hacer brotar la confianza sobre la tierra.

Estad llenos de esperanza.

SS Benedicto XVI, Palabras en Taizé: Encuentro Europeo de los Jóvenes,
29 de diciembre de 2012
.

*  *  *

Otras posibles canciones

Yo no soy tonto. Sé de quién me he fiado

*  *  *

La respuesta no es la huida

*  *  *

Niño Bravo: Libre.

*  *  *

Javier Úriz: Oh, mi Señor.

*  *  *

Derecho a vivir

*  *  *

José Luis Rodríguez: Se busca.

*  *  *

Martín Valverde: No te rindas.

*  *  *

Silvio Rodríguez: Te molesta mi amor.

*  *  *

Para acceder a otros escritos y materiales del padre José Luis Caravias SJ, 

puedes entrar en su magnífico blog en wordpress

*  *  *

 Volver al Índice 
Canción «Pescador de hombres»

Canción «Pescador de hombres»

«Pescador de hombres» es quizás la canción más conocida del compositor católico Cesáreo Gabaráin. Ha sido traducida a numerosos idiomas y es un himno cantado habitualmente en muchos países. Su letra está basada en el siguiente pasaje bíblico:

Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, de hoy en adelante serás pescador de hombres». Entonces llevaron sus barcas a tierra, lo dejaron todo, y siguieron a Jesús.

Mateo 4,18; Marcos 1, 16; Lucas 5, 10

Cesáreo Gabaráin viajó a Galilea y le conmovió la experiencia de estar en la orilla donde Jesús llamó a sus discipulos. Al regresar a España escribió el texto de la canción, como un recuerdo de que Jesús todavía llama discípulos hoy día.

Esta canción era una de las favoritas de san Juan Pablo II, quien se emocionó con ella en su primer viaje a España, en 1982, durante su multitudinario encuentro con los jóvenes en estadio Santiago Bernabeu de Madrid.

Nota: podéis descargar la letra y la partitura en tamaño grande pulsando sobre el título o sobre la imagen.

*  *  *


«Pescador de hombres» – Letra completa

Tú has venido a la orilla,

no has buscado ni a sabios ni a ricos,

tan solo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos,

sonriendo has dicho mi nombre.

En la arena he dejado mi barca,

junto a ti buscare otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo,

en mi barca no hay oro ni espadas,

tan solo redes y mi trabajo.

Señor, me has mirado a los ojos…

Tú necesitas mis manos,

mi cansancio que a otros descanse,

amor que quiera seguir amando.

Señor, me has mirado a los ojos…

Tú pescador de otros lagos,

ansia eterna de almas que esperan,

amigo bueno que así me llamas.

Señor, me has mirado a los ojos…

*  *  *


«Pescador de hombres» – Letra con acordes

Pescador de hombres
«Pescador de hombres» - Letra con acordes

*  *  *


«Pescador de hombres» – Partitura con acordes

Pescador de hombres
«Pescador de hombres» - Partitura con acordes

*  *  *


«Pescador de hombres» – Karaoke

*  *  *


«Pescador de hombres» – Versión 1

*  *  *


«Pescador de hombres» – Versión 2

*  *  *


«Pescador de hombres» – Versión 3

*  *  *


«Pescador de hombres» – Versión 4

*  *  *



«Avemaría» – Canción infantil

«Avemaría» – Canción infantil

La otra forma de orar, usada y aprobada por la Iglesia, es el Ave María. Esta decimos que ordenó la Iglesia, porque a las palabras con que el Ángel y Santa Isabel saludaron a Nuestra Señora, añadió otras con que les dio forma de oración; pero se puede decir con verdad lo que dice San Bernardo, que fue compuesta en el cielo por el Espíritu Santo, y vino de allá ordenada casi toda ella. Esta forma de hablar con Nuestra Señora le es a ella muy grata y le place mucho, porque la representamos aquel soberano misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y la renovamos aquel inmenso gozo que tuvo cuando fue saludada del ángel San Gabriel y de Santa Isabel, cuando por obra del Espíritu Santo concibió al Redentor del mundo, porque diciendo nosotros el Avemaría, hacemos lo que ellos hicieron y la refrescamos la memoria de tan soberano beneficio. Así mismo place mucho a todos los cortesanos del cielo oír esta salutación del ángel y renovar la memoria del beneficio de la Encarnación del Señor; porque por este medio han venido ellos a los lugares que allá tienen.

En la otras formas de orar hablamos con Dios; en ésta hablamos con la Virgen María, porque después de Dios, entre las criaturas, ángeles y hombres, ella es la primera y más principal en todo: en santidad y dignidad, por ser Madre del Hijo de Dios y tener la gracia del Espíritu Santo con más cumplimiento que otra criatura alguna, y la gloria en el cielo a la medida de tan alta dignidad. Y por esto, Ella es nuestra principal Abogada sobre todos los Ángeles y Santos.

Fray Bartolomé de Carranza

Orden de los Dominicos

*  *  *

Avemaría

Dios te salve María

llena eres de gracia

el Señor es contigo;

bendita tú eres

entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto

de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora

de nuestra muerte.

Amén.

*  *  *


«Avemaría» – Karaoke

*  *  *


«Avemaría» – Canción cantada

*  *  *


«Avemaría» – Canción recitada

*  *  *


«Avemaría» – Partitura

Obtener partitura en tamaño real
«Avemaría» - Canción infantil

*  *  *


Recursos para «Primeros pasos con Jesús»



San Juan de la Cruz, biografía y obras en versión musical

San Juan de la Cruz, biografía y obras en versión musical

Nació en Fontiveros, provincia de Ávila (España), hacia el año 1542. Pasados algunos años en la Orden de los carmelitas, fue, a instancias de Santa Teresa de Jesús, el primero que, a partir de 1568, se declaró a favor de su reforma, por la que soportó innumerables sufrimientos y trabajos. Murió en Ubeda el año 1591, con gran fama de santidad y sabiduría, de las que dan testimonio precioso sus escritos espirituales.

Vida de Pobreza

Gonzalo de Yepes pertenecía a una buena familia de Toledo, pero como se casó con una joven de clase «inferior», fue desheredado por sus padres y tuvo que ganarse la vida como tejedor de seda. A la muerte de Gonzalo, su esposa, Catalina Alvarez, quedó en la miseria y con tres hijos. Jitan, que era el menor, nació en Fontiveros, en Castilla la vieja, en 1542.

Asistió a una escuela de niños pobres en Medina del Campo y empezó a aprender el oficio de tejedor, pero como no tenía aptitudes, entró más tarde a trabajar como criado del director del hospital de Medina del Campo. Así pasó siete años. Al mismo tiempo que continuaba sus estudios en el colegio de los jesuitas, practicaba rudas mortificaciones corporales.

A los veintiún años, tomó el hábito en el convento de los carmelitas de Medina del Campo. Su nombre de religión era Juan de San Matías. Después de hacer la profesión, pidió y obtuvo permiso para observar la regla original del Carmelo, sin hacer uso de las mitigaciones (permisos para relajar las reglas) que varios Pontífices habían aprobado y eran entonces cosa común en todos los conventos.

San Juan hubiese querido ser hermano lego, pero sus superiores no se lo permitieron. Tras haber hecho con éxito sus estudios de teología, fue ordenado sacerdote en 1567. Las gracias que recibió con el sacerdocio le encendieron en deseos de mayor retiro, de suerte que llegó a pensar en ingresar en la Cartuja.

Conoce a Santa Teresa

Santa Teresa fundaba por entonces los conventos de la rama reformada de las carmelitas. Cuando oyó hablar del hermano Juan, en Medina del Campo, la santa se entrevistó con él, quedó admirada de su espíritu religioso y le dijo que Dios le llamaba a santificarse en la orden de Nuestra Señora del Carmen. También le refirió que el prior general le había dado permiso de fundar dos conventos reformados para hombres y que él debía ser su primer instrumento en esa gran empresa. La reforma del Carmelo que lanzaron Santa Teresa y San Juan no fue con intención de cambiar la orden o «modernizarla» sino mas bien para restaurar y revitalizar su cometido original el cual se había mitigado mucho. Al mismo tiempo que lograron ser fieles a los orígenes, la santidad de estos reformadores infundió una nueva riqueza a los carmelitas que ha sido recogida en sus escritos y en el ejemplo de sus vidas y sigue siendo una gran riqueza de espiritualidad.

Poco después, se llevó a cabo la fundación del primer convento de carmelitas descalzos, en una ruinosa casa de Duruelo. San Juan entró en aquel nuevo Belén con perfecto espíritu de sacrificio. Unos dos meses después, se le unieron otros dos frailes. Los tres renovaron la profesión el domingo de Adviento de 1568, y nuestro santo tomó el nombre de Juan de la Cruz. Fue una elección profética. Poco a poco se extendió la fama de ese oscuro convento de suerte que Santa Teresa pudo fundar al poco tiempo otro en Pastrana y un tercero en Mancera, a donde trasladó a los frailes de Duruelo. En 1570, se inauguró el convento de Alcalá, que era a la vez colegio de la universidad; San Juan fue nombrado rector.

Con su ejemplo, San Juan supo inspirar a los religiosos el espíritu de soledad, humildad y mortificación. Pero Dios, que quería purificar su corazón de toda debilidad y apego humanos, le sometió a las más severas pruebas interiores y exteriores. Después de haber gozado de las delicias de la contemplación, San Juan se vio privado de toda devoción. A este período de sequedad espiritual se añadieron la turbación, los escrúpulos y la repugnancia por los ejercicios espirituales. En tanto que el demonio le atacaba con violentas tentaciones, los hombres le perseguían con calumnias.

La prueba más terrible fue sin duda la de los escrúpulos y la desolación interior, que el santo describe en «La Noche Oscura del Alma». A esto siguió un período todavía más penoso de oscuridad, sufrimiento espiritual y tentaciones, de suerte que San Juan se sentía como abandonado por Dios. Pero la inundación de luz y amor divinos que sucedió a esta prueba, fue el premio de la paciencia con que la había soportado el siervo de Dios.

En cierta ocasión, una mujer muy atractiva tentó descaradamente a San Juan. En vez de emplear el tizón ardiente, como lo había hecho Santo Tomás de Aquino en una ocasión semejante, Juan se valió de palabras suaves para hacer comprender a la pecadora su triste estado. El mismo método empleó en otra ocasión, aunque en circunstancias diferentes, para hacer entrar en razón a una dama de temperamento tan violento, que el pueblo le había dado el apodo de «Roberto el diablo».

Glorias para Dios

En 1571, Santa Teresa asumió por obediencia el oficio de superiora en el convento no reformado de la Encarnación de Avila y llamó a su lado , San Juan de la Cruz para que fuese su director espiritual y su confesor. La santa escribió a su hermana: «Está obrando maravillas aquí. El pueblo le tiene por santo. En mi opinión, lo es y lo ha sido siempre.» Tanto los religiosos como los laicos buscaban a San Juan, y Dios confirmó su ministerio con milagros evidentes.

Entre tanto, surgían graves dificultades entre los carmelitas descalzos y los mitigados. Aunque el superior general había autorizado a Santa Teresa a emprender la reforma, los frailes antiguos la consideraban como una rebelión contra la orden; por otra parte, debe reconocerse que algunos de los descalzos carecían de tacto y exageraban sus poderes y derechos. Como si eso fuera poco, el prior general, el capítulo general y los nuncios papales, daban órdenes contradictorias. Finalmente, en 1577, el provincial de Castilla mandó a San Juan que retornase al convento de Medina del Campo. El santo se negó a ello, alegando que había sido destinado a Avila por el nuncio del Papa. Entonces el provincial envió un grupo de hombres armados, que irrumpieron en el convento de Avila y se llevaron a San Juan por la fuerza. Sabiendo que el pueblo de Avila profesaba gran veneración al santo, le trasladaron a Toledo.

Como Juan se rehusase a abandonar la reforma, le encerraron en una estrecha y oscura celda y le maltrataron increíblemente. Ello demuestra cuán poco había penetrado el espíritu de Jesucristo en aquellos que profesaban seguirlo.

Sufrimiento y unión con Dios

La celda de San Juan tenía unos tres metros de largo por dos de ancho. La única ventana era tan pequeña y estaba tan alta, que el santo, para leer e1 oficio, tenía que ponerse de pie sobre un banquillo. Por orden de Jerónimo Tostado, vicario general de los carmelitas de España y consultor de la Inquisición, se le golpeó tan brutalmente, que conservó las cicatrices hasta la muerte. Lo que sufrió entonces San Juan coincide exactamente con las penas que describe Santa Teresa en la «Sexta Morada»: insultos, calumnias, dolores físicos, angustia espiritual y tentaciones de ceder. Más tarde dijo: «No os extrañe que ame yo mucho el sufrimiento. Dios me dio una idea de su gran valor cuando estuve preso en Toledo».

Los primeros poemas de San Juan que son como una voz que clama en el desierto, reflejan su estado de ánimo:

¿En dónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

El prior Maldonado penetró la víspera de la Asunción en aquella celda que despedía un olor pestilente bajo el tórrido calor del verano y dio un puntapié al santo, que se hallaba recostado, para anunciarle su visita. San Juan le pidió perdón, pues la debilidad le había impedido levantarse en cuanto lo vio entrar. «Parecíais absorto. ¿En qué pensabais?», le dijo Maldonado.

«Pensaba yo en que mañana es fiesta de Nuestra Señora y sería una gran felicidad poder celebrar la misa», replicó Juan.

«No lo haréis mientras yo sea superior», repuso Maldonado.

En la noche del día de la Asunción, la Santísima Virgen se apareció a su afligido siervo, y le dijo: «Sé paciente, hijo mío; pronto terminará esta Prueba.»

Algunos días más tarde se le apareció de nuevo y le mostró, en visión, una ventana que daba sobre el Tajo: «Por ahí saldrás y yo te ayudaré.» En efecto, a los nueve meses de prisión, se concedió al santo la gracia de hacer unos minutos de ejercicio. Juan recorrió el edificio en busca de la ventana que había visto. En cuanto la hubo reconocido, volvió a su celda. Para entonces ya había comenzado a aflojar las bisagras de la puerta. Esa misma noche consiguió abrir la puerta y se descolgó por una cuerda que había fabricado con sábanas y vestidos. Los dos frailes que dormían cerca de la ventana no le vieron. Como la cuerda era demasiado corta, San Juan tuvo que dejarse caer a lo largo de la muralla hasta la orilla del río, aunque felizmente no se hizo daño. Inmediatamente, siguió a un perro que se metió en un patio. En esa forma consiguió escapar. Dadas las circunstancias, su fuga fue un milagro.

Gran guía y director espiritual

El santo se dirigió primero al convento reformado de Beas de Segura y después pasó a la ermita cercana de Monte Calvario. En 1579, fue nombrado superior del colegio de Baeza y, en 1581, fue elegido superior de Los Mártires, en las cercanías de Granada. Aunque era el fundador y jefe espiritual de los carmelitas descalzos, en esa época participó poco en las negociaciones y sucesos que culminaron con el establecimiento de la provincia separada de Los Descalzos, en 1580. En cambio, se consagró a escribir las obras que han hecho de él un doctor de teología mística en la Iglesia.

La doctrina de San Juan es plenamente fiel a la tradición antigua: el fin del hombre en la tierra es alcanzar «Perfección de la caridad y elevarse a la dignidad de hijo de Dios por el amor»; la contemplación no es por sí misma un fin, sino que debe conducir al amor y a la unión con Dios por el amor y, en último término, debe llevar a la experiencia de esa unión a la que todo está ordenado. «No hay trabajo mejor ni mas necesario que el amor», dice el santo. «Hemos sido hechos para el amor.» El único instrumento del que Dios se sirve es el amor.» «Así como el Padre y e1 Hijo están unidos por el amor, así el amor es el lazo de unión del alma con Dios».

El amor lleva a las alturas de la contemplación, pero como que amor es producto de la fe, que es el único puente que puede salvar el abismo separa a nuestra inteligencia de la infinitud de Dios, la fe ardiente y vívida el principio de la experiencia mística. San Juan no se cansó nunca de inculcar esa doctrina tradicional con su estilo maravilloso y sus ardientes palabras.

Las verdades que enseñó no deben empañarse por las prácticas que puedan ser exageradas. Al mismo tiempo se ha de tener quidado en discernir que es exageración. ¿Cual es nuestro punto de referencia?, ¿Fueron todos los santos exagerados?, ¿Fue Jesucristo exagerado, aceptando morir en la Cruz?. ¿O no será mas bien que nosotros no sabemos amar hasta el extremo?.

Dios no pide lo mismo a todos. El sabe la capacidad y el corazón de cada uno. El amor expande el corazón y las capacidades de entrega.

Solía pedir a Dios tres cosas: que no dejase pasar un solo día de su vida sin enviarle sufrimientos, que no le dejase morir en el cargo de superior y que le permitiese morir en la humillación y el desprecio.

Con su confianza en Dios (llamaba a la Divina Providencia el patrimonio de los pobres), obtuvo milagrosamente en algunos casos provisiones para sus monasterios. Con frecuencia estaba tan absorto en Dios, que debía hacerse violencia para atender los asuntos temporales.

Su amor de Dios hacía que su rostro brillase en muchas ocasiones, sobre todo al volver de celebrar la misa. Su corazón era como una ascua ardiente en su pecho, hasta el punto de que llegaba a quemarle la piel. Su experiencia en las cosas espirituales, a la que se añadía la luz del Espíritu Santo, hacían de un consumado maestro en materia de discreción de espíritus, de modo que no era fácil engañarle diciéndole que algo procedía de Dios.

Juan dormía unas dos o tres horas y pasaba el resto de la noche orando ante el Santísimo Sacramento.

Pruebas y más pruebas

Después de la muerte de Santa Teresa, ocurrida en 1582, se hizo cada vez más pronunciada una división entre los descalzos. San Juan apoyaba la política de moderación del provincial, Jerónimo de Castro, en tanto que el P. Nicolás Doria, que era muy extremoso, pretendía independizar absolutamente a los descalzos de la otra rama de la orden.

El P. Nicolás fue elegido provincial y el capítulo general nombró a Juan vicario de Andalucía. El santo se consagró a corregir ciertos abusos, especialmente los que procedían del hecho de que los frailes tuviesen que salir del monasterio a predicar. El santo opinaba que la vocación de los descalzos era esencialmente contemplativa. Ello provocó oposición contra él.

San Juan fundó varios conventos y, al expirar su período de vicario, fue nombrado superior de Granada. Entre tanto, la idea del P. Nicolás había ganado mucho terreno y el capítulo general que se reunió en Madrid en 1588, obtuvo de la Santa Sede un breve que autorizaba una separación aún más pronunciada entre los descalzos y los mitigados. A pesar de las protestas de algunos, se privó al venerable P. Jerónimo Gracián de toda autoridad y se nombró vicario general al P. Doria. La provincia se dividió en seis regiones, cada una de las cuales nombró a un consultor para ayudar al P. Gracián en el gobierno de la congregación. San Juan fue uno de los consultores.

La innovación produjo grave descontento, sobre todo entre las religiosas. La venerable Ana de Jesús, que era entonces superiora del convento de Madrid, obtuvo de la Santa Sede un breve de confirmación de las constituciones, sin consultar el asunto con el vicario general. Finalmente, se llegó a un compromiso en ese asunto. Sin embargo, en el capítulo general de Pentecostés de 1591, San Juan habló en defensa del P. Gracián y de las religiosas.

El P. Doria, que siempre había creído que el santo estaba aliado con sus enemigos, aprovechó la ocasión para privarle de todos sus cargos y le envió como simple fraile al remoto convento de La Peñuela. Ahí pasó San Juan algunos meses entregado a la meditación y la oración en las montañas, «porque tengo menos materia de confesión cuando estoy entre las peñas que cuando estoy entre los hombres.»

Pero no todos estaban dispuestos a dejar en paz al santo, ni siquiera en aquel rincón perdido. Siendo vicario provincial, San Juan, durante la visita al convento de Sevilla, había llamado al orden a dos frailes y había restringido sus licencias de salir a predicar. Por entonces, los dos frailes se sometieron pero un consultor de la congregación recorrió toda la provincia tomando informes sobre la vida y conducta de San Juan, lanzando acusaciones contra él, afirmando que tenía pruebas suficientes para hacerle expulsar de la orden. Muchos de los frailes prefirieron seguir la corriente adversa a Juan que decir la verdad que hace justicia. Algunos llegaron hasta quemar sus cartas para no caer en desgracia.

En medio de esa tempestad San Juan cayó enfermo. El provincial le mandó salir del convento de Peñuela y le dio a escoger entre el de Baeza y el de Ubeda. El primero de esos conventos estaba mejor provisto y tenía por superior a un amigo del santo. En el otro era superior el P. Francisco, a quien San Juan había corregido junto con el P. Diego. Ese fue el convento que escogió.

La fatiga del viaje empeoró su estado y le hizo sufrir mucho. Con gran paciencia, se sometió a varias operaciones. El indigno superior le trató inhumanamente, prohibió a los frailes que le visitasen, cambió al enfermero porque le atendía con cariño, sólo le permitía comer los alimentos ordinarios y ni siquiera le daba los que le enviaban algunas personas de fuera. Cuando el provincial fue a Ubeda y se enteró de la situación, hizo cuanto pudo por San Juan y reprendió tan severamente al P. Francisco, que éste abrió los ojos y se arrepintió.

Santo y Doctor de la Iglesia

Después de tres meses de sufrimientos muy agudos, el santo falleció el 14 de diciembre de 1591.

En su muerte no se había disipado todavía la tempestad que la ambición del P. Nicolás y el espíritu de venganza del P. Diego habían provocado contra él en la congregación de la que había sido cofundador y cuya vida había sido el primero en llevar.

La muerte del santo trajo consigo la revalorización de su vida y tanto el clero como los fieles acudieron en masa a sus funerales. Dios quiso que se despejaran las tinieblas y se vieses su vida auténtica para edificación de muchas almas. Sus restos fueron trasladados a Segovia, pues en dicho convento había sido superior por última vez.

Fue canonizado en 1726

Santa Teresa había visto en Juan un alma muy pura, a la que Dios había comunicado grandes tesoros de luz y cuya inteligencia había sido enriquecida por el cielo. Los escritos del santo justifican plenamente este juicio de Santa Teresa, particularmente los poemas de la «Subida al Monte Carmelo», la «Noche Oscura del Alma», la «Llama Viva de Amor» y el «Cántico Espiritual», con sus respectivos comentarios. Así lo reconoció la Iglesia en 1926, al proclamar doctor a San Juan de la Cruz por sus obras Místicas.

La doctrina de San Juan se resume en el amor del sufrimiento y el completo abandono del alma en Dios. Ello le hizo muy duro consigo mismo; en cambio, con los otros era bueno, amable y condescendiente. Por otra parte, el santo no ignoraba ni temía las cosas materiales, puesto que dijo: «Las cosas naturales son siempre hermosas; son como las migajas de la mesa del Señor.»

San Juan de la Cruz vivió la renuncia completa que predicó tan persuasivamente. Pero a diferencia de otros menores que él, fue «libre, como libre es el espíritu de Dios». Su objetivo no era la negación y el vacío, sino la plenitud del amor divino y la unión sustancial del alma con Dios. «Reunió en sí mismo la luz extática de la Sabiduría Divina con la locura estremecida de Cristo despreciado».

Bibliografía: Butler, Vidas de los Santos , Vol. IV.; Oficio Divino I, p. 1031.

Fuente: Carmelitas Descalzas de Valladolid-Campo Grande.

*  *  *

Otras fuentes en la red

*  *  *

Recursos audiovisuales

Fray Juan de la Cruz (película completa), de Mael Producciones

*  *  *

La historia de San Juan de la Cruz contada por los alumnos de 6º EP del Colegio San Juan de la Cruz (Carmelitas Descalzos, León)

*  *  *

San Juan de la Cruz, con música interpretada por la Escolanía de Montserrat

*  *  *

Vida de san Juan de la Cruz, en El Pulso de la Fe

*  *  *

Obras de san Juan de la Cruz en versión musical, en Portal Carmelitano


*  *  *


*  *  *


*  *  *


*  *  *


*  *  *



*  *  *


*  *  *



*  *  *


*  *  *


*  *  *


*  *  *



Yo confío en ti – Canción al Sagrado Corazón de Jesús

Yo confío en ti – Canción al Sagrado Corazón de Jesús

Jesús mío dulcísimo, que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos: acordaos de esta promesa, y a mí, indigno siervo vuestro, que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención, concededme que muera detestando todos mis pecados, esperando en vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, tened piedad de nosotros.

Padrenuestro…

Corazón de Jesús, rico en todos los que os invocan, tened piedad de nosotros.

Padrenuestro…

Corazón de Jesús, esperanza de los que mueren en Vos, tened piedad de nosotros.

Padrenuestro…

Oración de ofrecimiento al Sagrado Corazón de Jesús

*  *  *

Con motivo del Sagrado Corazón de Jesús, os ofrecemos esta maravillosa canción de la comunidad mexicana Jesed – Ministerio de música.

*  *  *

Yo confío en ti – Vídeo



Yo confío en ti – Letra


¡Oh, Jesús! A tu Corazón Confio mi Necesidad

Mírala y después deja tu corazón actuar.


Oh, Jesús, yo cuento contigo

Yo confio en Ti.


Oh, Jesús, de Ti estoy seguro,

Yo me entrego a ti

Tú que has dicho: si quieres agradarme Confia en Mí

Si quieres agradarme más, Confia más inmensamente, más,

Confia más inmensamente, más, confiaaaa….


Las almas que confiian en Ti

Serán recompensadas por Ti.

Sagrado corazon de Jesús,

Yo confío en Ti.


Las almas que confiian en Ti

Serán recompensadas por Ti

Sagrado corazon de Jesús,

Yo confío en Ti.


No habrá confusión que dure por siempre

Yo sé en quién he creído

Y mi esperanza no será defraudada

Pues Tú has dicho: si quieres agradarme

confia en Mí,

Si quieres agradarme más,

confia más inmensamente, más confiaa…..


Las almas que confían en Ti

Serán recompensadas por Ti.

Sagrado Corazón de Jesús,

Yo confio en Ti.


Las almas que confían en Ti

Serán recompensadas por Ti.

Sagrado Corazón de Jesús,

Yo confio en Ti.


*  *  *


Soy joven y quiero confesarme: Oraciones para el acto de contrición en vídeo

Soy joven y quiero confesarme: Oraciones para el acto de contrición en vídeo

Os presentamos aquí estas oraciones para el acto de contrición en formato vídeo para todos aquellos que realizan un aprendizaje más fácil mediante la forma oral.

Estas oraciones han demostrado su eficacia a lo largo de los años. Como siempre, os aconsejamos aprender y comprender todos los actos que realizamos los católicos, por lo cual os recomendamos la lectura del apartado anterior en el que se explica qué es el acto de contrición e, incluso, repasar el magisterio de la iglesia sobre la oración.

Acto de contrición: oración


Acto de contrición: oración


Acto de contrición: oración


Acto de contrición: canción


Acto de contrición: canción


*  *  *

    Índice general    

*  *  *

Un querubín enseña a los niños sus primeros pasos en la fe

Un querubín enseña a los niños sus primeros pasos en la fe

La productora Monte Tabor ha desarrollado una fascinante serie en 13 DVD para los más pequeños. A través de relatos, canciones y ejemplos Querubín entretiene y enseña a los niños sus primeros pasos en la fe educando en valores.

Cada episodio contiene pasajes animados de Jesús y su Evangelio, la mejor música infantil, versículos bíblicos musicalizados y oraciones visualizadas. Este es un ejemplo, ya emitido por televisión, en el que Querubín nos cuenta la historia de Samuel.

Querubín: presentación

*  *  *

Podéis obtener más información en el portal de la productora Monte Tabor Producciones, donde ofrecen una gama de productos audiovisuales muy apropiados para la catequesis familiar.